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Es un poco absurdo que haga un hilo con las del año porque los mensajes se borran al cabo de poco tiempo, pero a ver si este año soy constante:

1. El primer libro del año es una relectura: me ha gustado la mitología desde que veía Ulises 31 en la tele, leía todo lo que caía en mis manos sobre el tema y sentía nostalgia por El rey debe morir. Sin embargo, los años no pasan en balde y la experiencia nos va moldeando, así que mi reacción ante esta obra ha sido muy distinta.

En primer lugar, la autora se empeña en encajar el mito con la realidad histórica (y en justificarlo en el epílogo) de un modo que ni Robert Graves, lo que la lleva a saltarse algún episodio vergonzoso como el rapto de la que se convertiría en Helena de Troya. Cuando el protagonista ve a Hipólita besarse con otra mujer, el modo en que afirma que no importa, que será suya de todos modos, es tan asquerosa que resulta decepcionante que esa misma noche...

...la relación se torne en un amor purísimo y apasionado. Medea era la bárbara, la extranjera, y ahora hay que tragarse que pobre Hipólita, que no es aceptada en la corte ateniense porque la gente es muy retrógrada y no porque la sociedad en ese momento fuese así. El mito encaja en la Historia, pero sólo cuando le conviene a Mary Renault para blanquear al personaje.

Me ha sorprendido que algunas mujeres nunca sean nombradas. Con la importancia que tuvo el enfrentamiento entre centauros y lapitas, Hipodamía solo es "la esposa de Piritoo". Tampoco Etra es mencionada salvo como madre. Atalanta es "la muchacha de piernas largas".

En la primera parte hay una cierta coherencia que, para mi gusto, se pierde en la segunda,cuando se pasa de la creación del reino de Teseo al relato de mitos más aislados. Ahí es complicado mantener la continuidad.

2. -Carta al rey, de Tonke Dragt.

El resultado de hacer limpieza en las estanterías es "Sé que lo he leído, pero no recuerdo nada. Lo leo otra vez, que debió gustarme si lo he conservado". De modo que el proceso de "No compro más hasta que haya leído lo que tengo en casa" se está ralentizando muchísimo...

Compré el libro tras ver la serie de Netflix y sólo recordaba que ambas son bastante diferentes entre sí, poco más.

El esquema de la aventura es el clásico: se presenta un problema cuya resolución supone una ruptura con la vida actual del protagonista (Tiuri está velando las armas para convertirse en caballero, como su padre, y si acude a una llamada de socorro ya no terminará la vela y se frustrará su aspiración); se embarca en un viaje en el que encontrará enemigos y aliados; y tras finalizarla habrá dejado de ser un niño, porque habrá aprendido que en la vida hay belleza y ganancias, ...

...pero también pérdidas, y que asumir cualquier decisión implica también aceptar las consecuencias.

Todo lo anterior es algo repetido hasta la saciedad y por tanto se da por hecho, así que lo que cuenta es que la novela es muy entretenida, la geopolítica está bien pensada para involucrar a un país que de otro modo no tendría que verse implicado en la amenaza de guerra y hay personajes muy curiosos. Tan solo el malo crudelísimo es decepcionante por la facilidad con que es capturado.